|
Invierno del 2007 en Buenos Aires.
Hechos
Ha comenzado este día, con un hombre que ha muerto de frío en la noche más calefaccionada de las noches de Buenos Aires.
Excesos de consumo de energía indican que a mayor frío, se utiliza más calefacción.
Sólo letra muerta, estúpidas ecuaciones...
cuando un ser humano ha muerto de frío,
en la más des-humana soledad y desamparo de mi cielo.
Multas por no ahorrar energía se aplican en Argentina a los abrigados exagerados.
Indiferencia se práctica por el des-abrigado que consumió todo el frío del espanto.
Mis preguntas:
¿Quién salva al hombre? ; ¿quién le pone puertas a la inconmensurable intemperie?
¿Qué dirán los ganadores... de la batalla por la individualidad?: ¿qué frío?
¿qué feo el invierno...?
¿Qué falta de pan participará del olvido que determinará la próxima victima de esta noche?
Simples respuestas:
El mundo del des-amor, – des-amoradamente- camina hacia el abismo.
Nadie ve que se ha marchado sin saber mirar el naufragio, y quién se salva,
se lleva puesto encima gritos de siglos de indiferencia.
No me interesan las manos sin amor.
Un día sin alma es sinónimo de muerte.
Mi decreto:
¡ Qué nadie nazca mañana... si la noche se lleva lo indefenso!
|